El día después de la matanza del hotel Riu Imperial de Susa, Túnez aprieta los dientes. Después del «shock» llegó la rabia y tras el segundo atentado masivo de la organización terrorista Estado Islámico contra el turismo —uno de los pocos hilos de esperanza que le quedaban al país— el Gobierno anunció ayer medidas sin precedentes contra la embestida yihadista....
Suscribete para leer la noticia completa:

