Un día después del clamor por José Tomás, El Juli dictó magisterio en Aguascalientes. Primera figura del toreo, obligó a embestir a un toro que no quería hacerlo y el público le gritó «¡torero, torero!» mientras daba la vuelta al ruedo con las orejas. Fue el premio a una faena magistral donde el madrileño, sin tanta exigencia ni parafernalia, sino más terrenal,...
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