El Museo de Mosul sobrevivió a las tres guerras del Golfo y a la gran inestabilidad en Irak durante la última década. Llevaba años de restauración y estaba casi listo para volver a abrir y mostrar al mundo sus grandes colecciones, que reúnen las joyas de las capitales asirias, sobre todo Nínive. Pero no ha podido ser. Mosul se ha convertido en el Bamiyán particular...
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