Bertín Osborne siempre se quejaba de que su amigo Pablo Carrasco, productor de Proamagna, solo le llamaba para invitarlo a programas. «Pablito, estoy cansado de que siempre me llaméis como invitado, a ver si me dais un programa», repetía Bertín. «Entonces pensamos en un programa en el que él fuera conductor y personaje. Un espacio de entretenimiento en el que...
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