Alberto salió de «MasterChef 3» el pasado martes a lágrima viva. Intentó hacer un plato que tuviese «el valor de un león» y le salió una especie de ensalada con una patata cruda que le valió una dura reprimenda del jurado, que llegó a calificar su plato de «mofa» y «marranada». Lo que no sabía hasta ayer es que su tristeza, la dureza del jurado y la propia imagen...
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