Al ver el estupendo trabajo de Arteta surge la pregunta: ¿Y la culpa?
El uso constante de la palabra «corrupción» produce un efecto raro. Retornan sus resonancias religiosas. Así, quienes dicen ser incorruptibles parecen santos hablando de la eternidad de su carne. Como si prometieran un Más Allá, una forma de absoluto. Está fuera de duda que el Sistema, por utilizar...
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