Los andaluces que eligieron Canal Sur para cumplir con el ritual solo pudieron comerse seis de las habituales doce uvas de la suerte. La entrada de año tuvo un sabor más que amargo. Los espectadores solo escucharon la mitad de los habituales acordes de la campana de la Catedral de Almería, porque una inoportuna cuña publicitaria «se comió» el momento catódico...
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