A la programación navideña, como a la familia política, se llega por imposición. Pero hay imposiciones más llevaderas que otras, no toda la televisión es, como dijo Fellini, el espejo donde se refleja la derrota de nuestro sistema cultural. En un decorado que podría haber sido el de Cristina García Ramos en un «Corazón, corazón» de Navidad, habló el Rey de «una...
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