Alguno pensará lo que Henry Stephen: mi limón, mi limonero, entero me gusta más
hay una escena genial en «Nymphomaniac», que podría ser de Festa Campanile, en la que Uma Thurman lleva a sus hijos a casa de la amante de su marido. «¿Te importa si les enseño a los niños el lecho de la lujuria?» Para evitarles el mal trago a los críos, Competencia resolvería, en...
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