Como comodín, vale la palabrota lo que un «te quiero» regalado a cualquiera
Preguntada por Charlotte Chandler sobre qué le parecía vulgar, Mae West fue tajante: «Los tacos». No se refería al plato mexicano, sino a la palabrota, proscrita en mi casa —no digamos un «jolines», o un «mecachis», como la Soraya de «Aída»—, hasta tal punto que, de niña, para poder cantar...
Suscribete para leer la noticia completa:

