Que se normalice la conciliación y luego, si al español le place, ya cambiará sus costumbres
La pretensión de la ministra Mato de adelantar el prime time para adaptarnos al horario del mundo desarrollado y libre es loable, pero extraña. Mientas no cambie lo demás, lo único que conseguirá es que cuando la gente llegue de trabajar, de lavar al niño y hacer la tortilla...
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