La visita de Évole a Rentería incurrió en la falacia del rostro humano
El programa del «bienintencionado» Évole (esa poética del cafelito mañanero, esa costumbre de quedar en bares...) incurre abusivamente en la falacia del rostro humano. Se va a Rentería a entender al otro. Era Maugham, creo, y si no da igual, si no diremos que Chesterton, que en una emoción...
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