La frase de Toñi Moreno fue una desafortunada apostilla a una lógica precaución
En un programa diario, en directo, con llamadas y conexiones, lo excepcional sería no errar. Ya les conté que una vez resucité por segundos a Encarna Sánchez. También un compañero reprendió a un señor del público por no aplaudir y, al acercársele, comprobó que le faltaba una mano....
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