En el ascenso a una montaña el ser humano se queda solo, desprotegido de todo lo que conoce y abierto a su propia singularidad. «Es entonces cuando conoces a las personas, sus barreras, sus ilusiones. Cuando salen de su contexto habitual y se enfrentan a sí mismas». Son palabras de Edurne Pasabán, conquistadora de catorce ochomiles que se atreve ahora con «Cumbres»,...
Suscribete para leer la noticia completa:

