Ante la visceralidad del opinador, al famoso no le queda otra que hacer realidad el rumor
Decía Camba que los escritores de raza trabajan con cualquier otro órgano antes que con la inteligencia, que es lo que prescribía Bukowski: «a no ser que salga espontáneamente de tu corazón / y de tu mente y de tu boca / y de tus tripas / no lo hagas». Con los colaboradores...
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