Como en el caso de Slavey, que se ha llevado a su amigo del alma a su casa, se multiplican los beneficios colaterales del programa «Housing First». para personas sin hogar. Slavey no concebía la casa sin el miembro de su familia más estimado, «el viejo Amador». Ahora conviven como un matrimonio: uno ha visto deshacerse como un azucarillo en café el cuerpo del...
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