Pasó por la vicaría este 10 de octubre por varios motivos: «Por creencias, por formalizar nuestra situación y, por supuesto, por amor». Llevan ya ocho años «o así», dice risueño e ilusionado, porque ha perdido ya la cuenta. Comparte techo con su novia desde hace dos años en Zaragoza.
Suscribete para leer la noticia completa:

