Mientras arreciaba en la opinión pública el debate sobre la extensión y aplicación de la «muerte digna», la pequeña Andrea se apagó ayer definitivamente, cuatro días después de que los médicos accedieran a la petición paterna de retirarle la alimentación y mantenerla sedada hasta el instante final. «Se ha ido con paz y tranquilidad, sin sufrir», aseguraron en...
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