Un niño muerto en la orilla del mar, un obturador que se dispara, una imagen que llega a todos los rincones del mundo y un sonrojante drama del mundo occidental que queda inmortalizado para siempre. Esta es la secuencia fotoperiodística que acaeció el pasado miércoles en la playa turca de Ali Hoca Burnu y que, al tiempo que conmocionaba al planeta por la crisis...
Suscribete para leer la noticia completa:

