Tuvieron que abandonar sus estudios de forma prematura y, cuando quisieron darse cuenta, el mercado laboral ya les había cerrado las puertas. Se trata de mujeres que, a pesar de contar con una formación escasa, intentan hoy enmendar ese futuro incierto que la vida parece haberse empeñado reservarles.
La fundación Etorkintza, que trabaja para mejorar la situación...
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