La Iglesia catalana lleva años presionando para que en el Hospital de Sant Pau de Barcelona, en cuyos órganos de gobierno está representada -junto a la Generalitat y el Ayuntamiento-, se dejen de practicar abortos. Desde 2010, año en que este diario empezó a denunciar la situación hasta ahora, el hospital sigue figurando en el registro oficial del Ministerio...
Suscribete para leer la noticia completa:

