La mendicidad se ha convertido hasta tal punto en el paisaje habitual de las grandes ciudades que su erradicación es la obsesión de muchos de sus alcaldes. Ciudades como Barcelona, Alicante, Valladolid, Oviedo, Cartagena o Sevilla disponen hace varios años de ordenanzas municipales que restringen en mayor o menor medida esta actividad, sobre todo, cuando detrás...
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