Una de las primeras en llegar a la administración número 4 de Leganés fue Petri, dueña de un bar cercano, a la que la suerte últimamente le había dado la espalda hasta la desesperación. «Estoy flipando, solo llevo medio décimo, pero para mí es oro. Cien mil euros es la Luna. Necesitábamos muchísimo este dinero», repetía sin parar, entre lágrimas, mientras se...
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