Cientos de personas se agolpaban ayer a las puertas de la administración número 4 de Leganés, pocos minutos después de que se cantara el Gordo de la Lotería del Niño. La Policía, incluso, tenía que acordonar la zona, intentando contener la explosión de alegría que se vivió en el barrio obrero de Las Flores. Y no era para menos, porque Ángel y Gustavo Fernández,...
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