El Sínodo del pasado mes de octubre, que sorprendió por su claridad y realismo, forma parte de un gran proyecto que dura todo un año. Aquella reunión, caracterizada por «hablar con valentía y escuchar con humildad», como les pidió el Papa, era un Sínodo «extraordinario», constituido por los presidentes de todas las conferencias episcopales del planeta.
El del...
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