Algo sucede en Tarragona. En la ya tradicional «competición» entre los hospitales españoles por llevarse el premio del primer bebé del año, los centros de la provincia catalana, y particularmente el Verge de la Cinta de Tortosa, están demostrando una pericia sorprendente, casi sobrenatural se diría. Casi como si cayese el Gordo de la Lotería cuatro veces seguidas...
Suscribete para leer la noticia completa:

