Planteada como una alternativa al sorteo de Navidad de la Lotería Nacional, la Generalitat se sacó de la manga el pasado año «la Grossa» (literalmente, la Gorda). Era una forma de pellizcar a favor de las maltrechas arcas de la administración autonómica parte de lo que los catalanes gastan en juego y, de paso, armar una más de las llamadas «estructuras de Estado»....
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