La montaña se cobró ayer su primer tributo del año. Fernando Ossa, montañero donostiarra de 54 años afincado en Bilbao, fallecía el día de Año Nuevo en la provincia argentina de Catamarca, tras permanecer tres días aislado en la cordillera de los Andes. Fernando intentaba coronar el volcán activo más alto del mundo, el Ojos del Salado, a caballo entre Argentina...
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