La irrupción de la tecnología «wearable» –vestible, en español– ha marcado el presente año, aunque su acogida entre el público ha resultado algo fría y por debajo de las expectativas. La escasa durabilidad de las baterías de estos dispositivos ultraportátiles y la falta de contenidos que lo diferencien de los teléfonos inteligentes han provocado que su despegue...
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