El sueño se ha cumplido. El módulo de aterrizaje Philae ha conseguido posarse sobre la tortuosa superficie del cometa 67P/ Churyumov-Gerasimenko. Es el punto culminante de una misión, Rosetta, que se lanzó al espacio hace justo una década y que ha logrado por primera vez en la historia alcanzar un cometa, ponerse a su paso y depositar en él un módulo científico...
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