Ashya King tiene cinco años y sufre un tumor cerebral que le impide hablar, moverse y alimentarse por sí mismo. Sus padres, ambos testigos de Jehová, le sacaron del hospital de Southampton (sur de Inglaterra), sin consentimiento médico, donde vivía conectado a una máquina. Según los primeros indicios de la Interpol que lanzó una alerta mundial, la familia podría...
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