El traslado del cadáver de Miguel Pajares siguió ayer un estricto proceso de control, según el reglamento de Sanidad Mortuoria de la Comunidad de Madrid, «para evitar cualquier riesgo a los profesionales sanitarios, no sanitarios y a la población en general».
El interior del ataúd, como dicta el protocolo, contenía material absorbente e incluyó un dispositivo...
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