Alrededor de cuatro centurias habrán transcurrido desde que el árbol Garoé fuese arrancado de la tierra hasta la inauguración de la central hidroeólica Gorona del Viento. Las grandes hojas de aquel árbol, sagrado para los antiguos habitantes de la isla de El Hierro (los bimbaches), servían para captar el agua de niebla y, en definitiva, amamantar a todo un pueblo....
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