En el dramático escenario de un Oriente Próximo en guerra, el Papa Francisco volcó ayer su corazón con las víctimas del conflicto de Siria y los cientos de miles de refugiados sirios, iraquíes y palestinos que viven en Jordania, acogidos a la hospitalidad de un país pobre pero generoso. Su visita al Reino hachemita tuvo como eje central agradecer la armonía interreligiosa,...
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