. A las tres de la tarde se paró el tiempo en el Campo del Príncipe. A la hora nona, una multitud se congregó en torno al Crucificado de piedra llamado de los Favores. El cornetín marcó ese instante de recogimiento precedido del rezo de las Cinco Llagas y la prédica del Arzobispo de Granada. La Virgen de la Soledad acompañó este momento único procesionando hasta...
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