La presidenta argentina Cristina Fernández de Kirchner, llegó ayer cojeando visiblemente y con media hora de retraso a su cita con el Papa Francisco debido a un esguince sufrido en su habitación del hotel pocas horas antes de la cita. El Papa la recibió a la puerta de la casa Santa Marta y le preguntó inmediatamente por la lesión de su tobillo, que había requerido...
Suscribete para leer la noticia completa:

