Para Stephan Power, de 29 años, conseguir un nuevo rostro significaba recuperar su vida anterior al grave accidente de moto en 2012. Gracias a la labor de un pionero grupo de cirujanos del hospital Morriston de Swansea (Gales) que le ha practicado una operación histórica al recomponer su cara desfigurada a partir de técnicas de impresión 3D, vuelve a sonreír....
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