Desde que en 1767 empezaron a registrarse datos meteorológicos en Reino Unido, nunca se había dado un mes de enero tan lluvioso. Las intensas precipitaciones no sólo han obligado a desalojar a miles de familias en el suroeste de Inglaterra, sino que han desatado una fuerte tormenta política, de la que el primer ministro salió al paso ayer durante la primera rueda...
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