Un médico venezolano, que ejercía como ginecólogo en el hospital público «Obispo Polanco» de Teruel, ha sido condenado a un año de prisión, a dos de inhabilitación profesional y a indemnizar con un millón de euros por un delito de lesiones por imprudencia grave. Un juzgado de la capital turolense ha considerado probado que no atendió con la diligencia debida...
Suscribete para leer la noticia completa:

