Aprovechando la importancia del castellano, España intenta pescar en las aguas cada vez más revueltas de la «migración educativa», un fenómeno nacido al amparo de la globalización que ya ha llevado a 400.000 chinos a formarse en el extranjero. De ellos, más de la mitad estudian en Estados Unidos por el evidente papel del inglés como lengua global, mientras que...
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