Por tercera vez en este encuentro mundial de jóvenes, el Papa pidió mayor atención a los ancianos. Lo hizo de nuevo ayer en el rezo del Ángelus desde el balcón del palacio arzobispal, aprovechando que era «la fiesta de los abuelos de Jesús», Joaquín y Ana. Por el camino, había hecho detener el «papamóvil» para abrazar a dos ancianas de pelo muy blanco que estaban...
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