Espiar las conversaciones de Whatsapp de quien se quiera se convirtió en una tentación irresistible para miles de usuarios que picaron en uno de los últimos timos de internet, gracias al cual un joven de 23 años, ahora detenido, se embolsó en solo dos meses 40.000 euros gracias a una inexistente aplicación. Con una «ilegal capacidad emprendedora», el cerebro...
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