La historia de la terapia génica está plagada de fracasos. Desde hace años se perfila como uno de los tratamientos más prometedores para un sinfín de enfermedades y, sin embargo, su consagración no termina de producirse. Por eso, resultados como los que ayer se publicaron en «Science» suponen un nuevo espaldarazo para todos los grupos de investigadores que trabajan...
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