El Papa Francisco señaló ayer a un grupo de parlamentarios galos que «el principio de laicidad que gobierna las relaciones entre el Estado francés y las diferentes confesiones religiosas no debe significar en sí una hostilidad hacia la realidad religiosa, o una exclusión de las religiones del campo social y los debates que lo animan».
La audiencia se produce en...
Suscribete para leer la noticia completa:

