La historia de la multinacional farmacéutica Lilly en España se ajusta como un guante a la moraleja de los buenos cuentos. Esos en los que el pequeño gana al gigante y el esfuerzo callado y sostenido en el tiempo tiene al final su recompensa. Hace 50 años la compañía se fijó en nuestro país y apostó por plantar su primera semilla en Madrid. Hoy ese germen ha...
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