El Papa Francisco presentó ayer al mundo el ejemplo de don Pino Puglisi, «sacerdote y mártir, asesinado por la mafia en 1993», elevado a los altares en Palermo el sábado ante cien mil personas, al término de un proceso de beatificación iniciado con Juan Pablo II y concluido por Benedicto XVI.
Ante una plaza de San Pedro desbordante de fieles en las calles vecinas,...
Suscribete para leer la noticia completa:

