Donde antes había un rostro, sólo quedó un agujero. Un tumor del tamaño de una pelota de tenis le arrebató a Eric Moger media parte de su cara, hace cuatro años, cuando los médicos le extirparon el tejido maligno en una agresiva y enrevesada cirugía. Su ojo izquierdo, el hueso de la mejilla y gran parte de su mandíbula quedaron reemplazados por una gran cavidad....
Suscribete para leer la noticia completa:

