El primer arma hecho enteramente de plástico mediante el uso de una impresora de tres dimensiones -la tecnología que permite reproducir todo tipo de objetos superponiendo capas que siguen cualquier diseño descargado digitalmente-, fue probada con éxito la semana pasada en una zona tiro de Austin, en Texas. Sus impulsores aseguran querer «democratizar» un negocio...
Suscribete para leer la noticia completa:

