Un nuevo escándalo alimentario ha vuelto a poner los pelos de punta a los sufridos consumidores chinos, cada vez más desconfiados con lo que comen, beben e incluso con el aire que respiran. En un caso que ha revuelto el estómago a más de un amante de los típicos pinchitos que se venden en la calle, la Policía china ha desmantelado una red que vendía carne de...
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