La sorpresa fue doble para el jesuita José Luis Caravias. Primero se sorprendió cuando escuchó que Jorge Bergoglio sería el sucesor de Benedicto XVI. No estaba entre los papables y no esperaba que aquel hombre que había conocido en Buenos Aires en 1975 fuera el nuevo Papa. Después, cuando ya se convirtió en Francisco, Caravias se volvió a sorprender. Esta vez...
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